El Santuario del Amancay está situado a 6 Kms. al NE del pueblo de Pachacamac en la quebrada de Río Seco. La entrada tiene una puerta con la flor del amancay, esculpida por la artista Augusta Barreda.

Este santuario privado se formó gracias a un convenio entre Cementos Lima S.A. con la Asociación Club de Jardines del Perú (Floralíes), Comité Proflora y Pro-Defensa de la Naturaleza - Arequipa (PRODENA AREQUIPA).

Uno de los objetivos de este convenio es conservar y proteger la biodiversidad del ecosistema de las lomas, en el área de influencia de las concesiones de Cementos Lima en Pachacámac y Chilca. Así mismo, rescatar y recuperar el Amancay, una de las tantas plantas propias de las lomas, ecosistema (fenómeno) que sólo se da en la costa peruana, desde Trujillo a Tacna, y norte de Chile.

A pesar de ser emblemática de la ciudad de Lima, la flor del Amancay es casi desconocida para la mayoría de los limeños, y de no rescatarla y conservarla estaría destinada a desaparecer como ya sucedió años atrás de la Pampa del Amancay.

El nivel de esta actividad es fácil.